FitLab presentó una solicitud voluntaria de protección por bancarrota bajo el Capítulo 11 ante el Tribunal de Quiebras del Distrito de Delaware. En la documentación remitida ante el tribunal la compañía declaró pasivos situados entre 100 y 500 millones de dólares (equivalente aproximado: 89,6–448 millones de euros) frente a activos por entre 10 y 50 millones de dólares (equivalente aproximado: 8,6–44,8 millones de euros), y el tribunal autorizó la administración conjunta de cerca de treinta procedimientos vinculados al grupo.
Existen discrepancias en las fechas registradas: la noticia original indica que la petición voluntaria se presentó el 26 de octubre de 2026, mientras que actas recogidas en BKalerts registran la presentación el 27 de octubre de 2026 y los recibos de pago de tasas aparecen con fecha del 28 de octubre de 2026.
Entre los casos y números de expediente identificados figuran FitLab, LLC — Case number 1:26-bk-11710 y FitLab Fund Founders LLC — Case number 1:26-bk-11702, según los registros citados. Los deudores registrados incluyen a FitLab, LLC y FitLab Fund Founders LLC, con la dirección indicada de 401 30th Street, Newport Beach, CA 92663; en los registros también aparece la dirección 4500 Park Granada Blvd, Suite 202, Calabasas, CA 91302.
Detalles del procedimiento y calendario
La representación legal registrada en los expedientes corresponde a Thomas Joseph Francella, Jr., de Raines Feldman Littrell LLP (824 North Market Street Suite 805, Wilmington, DE 19801), con el contacto incluido en las actas TFrancella@raineslaw.com y el teléfono 302-772-5805. Los expedientes fueron asignados a la Jueza Presidenta de Quiebras Karen B. Owens.
En los registros aparecen recibos de pago de las tasas de presentación por importe de $1,738 (Receipt Number A12881597 y otro con número 10096454), con entrada en el registro el 28/10/2026. La Oficina del United States Trustee está listada en los registros en J. Caleb Boggs Federal Building, 844 King Street, Suite 2207, Lockbox 35, Wilmington, DE 19801; teléfono (302)-573-6491.
La convocatoria para la reunión de acreedores figura programada para el 23 de noviembre de 2026. Además del expediente principal, existen otras presentaciones vinculadas al grupo que se han ordenado administrar de forma conjunta —en torno a treinta procedimientos— según la documentación disponible.
Situación financiera y alcance de acreedores
La documentación citada declara pasivos en un rango entre 100 y 500 millones de dólares y activos entre 10 y 50 millones de dólares. El expediente también alude a un intervalo de entre 1.000 y 5.000 acreedores afectados.
La información disponible atribuye la causa de la solicitud a necesidades de liquidez, obligaciones contractuales y compromisos a corto y largo plazo. Los datos aportados en el expediente y el contexto previo describen un desfase entre activos y pasivos que la propia documentación califica como una relación pasivos/activos profundamente desajustada.
Marcas afectadas, cierres operativos y reclamaciones
La documentación y la noticia original mencionan varias entidades y marcas vinculadas al grupo: Y7 Studio, Nike Studios (relación operativa terminada; la actividad de sus estudios cesó en marzo de 2026 según la nota), Mile High Run Club (que ha cerrado centros), Ragnar Events, Yoga Vida, RPM Fitness, XPT y LifeCORE Fitness (operadora de la marca de equipamiento Assault Fitness).
Entre las reclamaciones específicas registradas figura la de LifeCORE Fitness/Assault Fitness relacionada con pedidos y deudas con proveedores. La declaración judicial y la cobertura mediática se producen tras varios meses de dificultades operativas: Y7 Studio cerró establecimientos físicos entre finales de agosto y septiembre por impagos al personal según su fundadora Sarah Larson Levey; la relación con Nike Studios terminó y sus estudios cesaron actividad en marzo de 2026; y Mile High Run Club también ha cerrado centros.
La dirección de Ragnar vinculó el procedimiento al avance de una posible adquisición; según la información disponible, Ragnar había recibido financiación de siete eventos desde mediados de agosto por parte de un grupo inversor externo.
La documentación consultada recuerda que la declaración de bancarrota no implica la desaparición automática de las marcas y que la fase judicial posterior determinará propuestas de reorganización y el destino comercial de los distintos negocios dentro del proceso del Capítulo 11.

