Barça Licensing & Merchandising (BLM), la filial del FC Barcelona encargada de licencias y merchandising, está buscando un socio internacional para acelerar la expansión internacional de su red de tiendas físicas, bien mediante una masterfranquicia global o a través de acuerdos con varios partners regionales.
La búsqueda de socios responde a la evaluación de la directiva de que financiar la expansión únicamente con recursos propios no parece viable dada la situación económica del club, y al riesgo expresado por el club de no querer poner en marcha un proyecto internacional que termine fracasando con cierres masivos de tiendas.
Estrategia de expansión y mercados prioritarios
BLM baraja dos vías: un único socio global mediante un acuerdo de masterfranquicia o la firma de varios acuerdos con partners regionales en distintos mercados. Entre los mercados estratégicos citados figuran Estados Unidos, identificado como principal mercado en el negocio del ecommerce, y varias capitales europeas.
En cuanto a la huella actual, la red de tiendas físicas está concentrada mayoritariamente en España, con 24 establecimientos; fuera de España la presencia es limitada, con un punto de venta en Georgia y la próxima apertura de otro punto, operado por terceros, en el Aeropuerto de Estambul. Dentro de España, el club tiene intención de abrir entre cuatro y cinco establecimientos en los próximos años, repartidos entre la capital catalana y otros puntos de la geografía española.
BLM como activo y contexto financiero del club
BLM ha mostrado un crecimiento de facturación notable en los últimos años: pasó de 80 millones de euros en 2018 a superar los 200 millones de euros en la última campaña, lo que sitúa a la filial como una de las principales líneas de negocio del club.
Según Ferran Olivé, tesorero de la junta directiva, una de las Big Four valoró el pasado año la totalidad de BLM en una cifra estimada cercana a 800 millones de euros. Olivé también ha señalado que el club no tiene intención de vender ahora el 49% de BLM: la valoración buscaba dar transparencia al valor del activo, no responder a una voluntad de desinversión inmediata.
La iniciativa de internacionalizar BLM se enmarca en una estrategia mayor de gestión de activos impulsada por la directiva para reforzar financieramente al club sin perder su carácter de entidad propiedad de los socios. En ese marco, el club proyecta ingresos de 1.450 millones de euros para la temporada 2030-2031 y un resultado bruto de explotación (ebitda) de hasta 370 millones de euros dentro de cinco años.
Para el curso vigente, el club anticipa un aumento de sus ingresos de explotación hasta 1.195 millones de euros, lo que supone un incremento de 135 millones respecto a la temporada 2025-2026, cuando los ingresos de explotación fueron de 1.060 millones de euros. En la misma referencia temporal, el club citó un resultado negativo de 18 millones de euros en 2025-2026 como ejemplo de los números rojos que busca dejar atrás.
Sobre la filosofía que la directiva vincula a la gestión de los activos del club, el presidente Joan Laporta declaró: “El Barça no es una empresa, es una institución global”.

