MLB propone retrasar al 2028 la implantación del tope salarial y eleva las cifras del cap y del floor

Representación conceptual de la propuesta de tope salarial (cap) y suelo de gasto (floor) de la MLB para 2028.

La Major League Baseball (MLB) propuso retrasar hasta la temporada 2028 la implantación de un sistema de tope salarial (cap) y suelo de gasto (floor), alegando que los equipos necesitan «una temporada completa» —un offseason— para adaptar su planificación. En la versión actualizada de la oferta, la liga elevó las cifras propuestas: un cap de 258,2 millones de dólares y un floor de 180,2 millones de dólares.

La propuesta especifica que los límites se calcularían sobre las nóminas sujetas al impuesto de lujo (luxury tax payrolls) usando valores anuales medios (average annual values). Además, la dirección plantea un margen temporal: en 2028 un equipo podría situarse como mínimo al 90% del floor (162,18 M$), aunque tendría que alcanzar el floor completo en un periodo de tres años.

Cifras, metodología y calendario de implantación

Las cifras anunciadas por la MLB sitúan el tope salarial en 258,2 M$ (≈ 224,6 M€) y el suelo de gasto en 180,2 M$ (≈ 156,8 M€). En comparación con la propuesta previa de mayo, los importes aumentan desde los 245,3 M$ del cap y los 171,2 M$ del floor que la liga había planteado anteriormente.

La dirección explica que la base de cálculo serán las nóminas sujetas al impuesto de lujo y que empleará valores anuales medios. Como medida transitoria, la MLB mantendría en 2027 el sistema vigente del impuesto de lujo y el plan de reparto de ingresos con los mismos umbrales y tasas de 2026, y centralizaría los ingresos de los medios de la MLB en 2028.

Impacto en nóminas y equipos

Según cálculos basados en nóminas sujetas al impuesto de lujo de 2026, la implantación del cap y del floor implicaría que doce franquicias tendrían que aumentar su gasto por un total combinado de 636 millones de dólares, mientras que ocho franquicias tendrían que reducir su gasto por un total conjunto de 528 millones de dólares. El efecto neto citado por la dirección en las cifras aportadas es un aumento agregado de 108 millones de dólares.

La lista de equipos que, según esos cálculos, deberían elevar su gasto incluye a: Oakland Athletics, Chicago White Sox, Cincinnati Reds, Cleveland Guardians, Colorado Rockies, Miami Marlins, Milwaukee Brewers, Minnesota Twins, Pittsburgh Pirates, St. Louis Cardinals, Tampa Bay Rays y Washington Nationals. Entre los que tendrían que reducir gasto aparecen Boston Red Sox, Chicago Cubs, Los Angeles Dodgers, New York Mets, New York Yankees, Philadelphia Phillies, San Diego Padres y Toronto Blue Jays; en las cifras citadas destaca la nómina de Los Angeles Dodgers, señalada en 433 M$ (≈ 386,9 M€).

Condiciones, contraprestaciones y otras medidas incluidas

La oferta de la dirección vincula la propuesta del cap y del floor a un reparto 50-50 de los ingresos con los jugadores, una definición de reparto que el sindicato disputa por las definiciones de «ingresos» y «gastos» empleadas por la dirección. La oferta incorpora además medidas económicas y operativas adicionales.

Entre las compensaciones y cambios figuran el aumento del salario mínimo en Grandes Ligas a 1.000.000$ para jugadores con dos años de servicio y a 900.000$ para otros; incrementos en los mínimos de ligas menores (de 63.600$ a 73.400$ para contratos iniciales y de 127.100$ a 146.700$ para contratos adicionales); un bono único financiado con parte de los ingresos actualmente destinados a planes 401(k) —285.000$ para jugadores con al menos 172 de los 187 días de temporada y cantidades escalonadas de 213.400$, 142.300$ y 71.100$ para periodos menores—; y el incremento del pre-arbitration bonus pool de 50 M$ en 2026 a 65 M$ en 2027 y hasta 75 M$ durante un acuerdo laboral de siete años.

La dirección también propone cambios en reglas y mecanismos: restricciones a la agencia libre y al sistema de qualifying offers/eligibilidad, modificación del draft, una temporada regular propuesta de 154 partidos, cambios en service time —reducción de seis a cinco temporadas para elegibilidad a agente libre para jugadores de al menos 30 años con derecho del equipo a hacer una qualifying offer en ciertos casos— y otras medidas operativas como eliminar el cuarto año de opción de un jugador o reducir las asignaciones opcionales por temporada de cinco a cuatro.

Reacciones y riesgo laboral

La Asociación de Jugadores de la MLB (MLBPA) rechazó la propuesta. En su comunicado, el sindicato afirmó: “Coming off another incredible season of baseball, MLB owners continue to propose blowing up the current system and replacing it with one designed to line their pockets and increase their franchise values.” Bruce Meyer, director ejecutivo interino de la MLBPA, señaló además: ‘Yesterday, the MLBPA presented a comprehensive package of proposals designed to improve compensation for players at all levels, and to incentivize and reward competition on the field,’ y afirmó que ‘The owners responded today with a demand for a salary cap system, something generations of players have fought against.’

Por su parte, la MLB justificó el aplazamiento propuesto en la necesidad de tiempo para la transición. Glen Caplin, portavoz de la liga, declaró: “We recognize that clubs will need a full offseason to prepare to operate within the cap and floor system. This proposal would allow a smoother transition into the cap and floor system without delaying key player benefits, including earlier free agency, a $1 million minimum salary, a 30% increase to the pre-arbitration bonus pool and transactional reform that will reduce roster churn.”

El convenio colectivo vigente expira el 1 de diciembre y la MLB y la dirección estiman que se podría activar un lockout patronal cuando venza el acuerdo si no hay un nuevo convenio. Históricamente, la última vez que los propietarios impulsaron formalmente un tope salarial en negociaciones fue en el periodo que precedió a la huelga de 1994, conflicto que derivó en la cancelación de la Serie Mundial.

El sindicato también ha advertido sobre efectos contractuales señalando que una provisión de escrow del plan podría comportar una “clawback” de salario si la participación de los jugadores en ingresos definidos sobrepasa el 50%, lo que, según la MLBPA, podría poner en riesgo garantías contractuales. La organización mantiene una oposición pública y marcada al concepto de tope salarial, y las partes siguen en un marco de negociación con fases y calendarios aún por acordar.

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